
ediToRial
REVISTA MÉDICA DE ROSARIO 7
Esta; muchas veces luctuosa enfermedad; afecta cada
año a alrededor de 50 millones de personas en todo el
mundo, la mitad de las cuales son niños y menores de 19
años.
6
En la actualidad se ha constituido en una signica-
tiva causa de muerte entre pacientes ingresados en Uni-
dades de Cuidados Intensivos. A pesar del conocimiento
de su siopatología, de los avances en el diagnóstico y tra-
tamiento, la sepsis continúa siendo una de las principales
causas de muerte a nivel mundial; conservando elevada
letalidad. Como si esto fuera poco, su incidencia ha esta-
do aumentado en los últimos años.
7
Si bien puede afectar a cualquier persona, ancianos,
niños pequeños, embarazadas y pacientes con enferme-
dades crónicas tienen una mayor propensión a padecerla.
Ciertas condiciones de salud, como diabetes, enfermedad
cardiovascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC) y cáncer, constituyen factores de riesgo impor-
tantes para la sepsis.
8
La acrecentada resistencia a los an-
timicrobianos es otro factor de riesgo adicional y trascen-
dente, que puede determinar falta de respuesta clínica al
tratamiento de una infección y evolución rápida a sepsis
y choque séptico.
La sepsis puede ser causada por infecciones bacteria-
nas, pero también puede ser consecuencia de otros agen-
tes, como virus, parásitos u hongos. La sepsis viral es
un hecho bien conocido desde mucho antes de la pan-
demia de COVID-19.
9
En los niños, muchas afecciones
virales se asocian con disfunción orgánica como resulta-
do de la infección, por ejemplo: choque por enterovirus,
choque hemorrágico por dengue, bronquiolitis grave y
gastroenteritis viral. También, ciertos parásitos (anemia
palúdica grave) o afecciones inamatorias postinfecciosas
(síndrome inamatorio multisistémico asociado a CO-
VID-19), pueden promover sepsis.
9
Un estudio prospectivo realizado en el sudeste asiá-
tico, mostró que los virus representaron el 76% de los
casos de sepsis documentados en niños.
10
Los más co-
múnmente identicados en este estudio fueron el virus
del dengue (27%), seguido de rinovirus (23%), virus de
la inuenza (14%) y virus sincitial respiratorio (12%). A
nivel mundial, el virus del herpes simple y los enterovirus
son las causas virales más comunes de sepsis neonatal, y
enterovirus, parechovirus humanos -género dentro de la
familiaPicornaviridae- (sobre todo HPeV-A3) y virus de
la inuenza son las principales causas de sepsis viral en
niños pequeños.
10
A pesar de los potentes antimicrobianos disponibles,
de los avances en las técnicas de soporte hemodinámico,
renal y respiratorio desde las unidades de cuidados inten-
sivos, así como de algunos recientes tratamientos para
modular la respuesta inamatoria como es la proteína C
activada, la mortalidad de la sepsis y el shock séptico con-
tinúan siendo sorprendentemente elevadas.
Si bien, la resucitación precoz y un tratamiento an-
tibiótico adecuado oportuno son cruciales en disminuir
la mortalidad, muchos pacientes correctamente tratados
igualmente fallecen.
11
En muchos de ellos, las enferme-
dades, y/o las condiciones de riesgo previas explican su
fatal pronóstico. No obstante, en no pocos casos no es
posible encontrar una explicación clara al ¿por qué?:
algunos pacientes que sufren una sepsis evolucionan
mal, progresando a shock séptico mientras que otros
-con similares estándares de condiciones previas y te-
rapéutica- no lo hacen y se recuperan sin secuelas de la
afección. Tal cual lo trata de esbozar la historia inicial
de este Editorial; la genética, ha estado tratando de en-
contrar algunas respuestas a dicha pregunta.
11,12
La sepsis y la respuesta inmunitaria a la infección
tienen un componente genético indudable, y la lite-
ratura cientíca se empeña en señalar esta realidad.
Se ha puesto en evidencia de que alrededor del 10 %
de los genes humanos codican mediadores inmuni-
tarios relacionados a la sepsis.
13
Un estudio reveló que
adultos adoptados, tienen un riesgo casi cinco veces ma-
yor de mortalidad relacionada con infección, si uno de
sus padres biológicos murió a causa de una infección.
14
Los factores genéticos pueden inuir, y condicio-
nar la susceptibilidad y gravedad del síndrome sépti-
co. La sepsis tiene múltiples vías genéticas gatilladoras de
sí misma, que involucran a enzimas, distintos mediadores
y proteínas codicadas por una plétora de genes; convir-
tiendo a esta enfermedad en poligénica, tal cual lo es la
hipertensión.
Ciertas variaciones en los genes involucrados en la
respuesta immune: tal un amplio espectro de proteínas
inmunitarias, la codicación de citocinas, de receptores
tipo Toll y de factores de coagulación (brinógeno), han
sido asociados con mayor riesgo y gravedad de sepsis.
15
La
variabilidad y los diferentes fenotipos de sepsis, sugieren
que el riesgo proviene de muchos genes, cada uno de ellos
aportante de un pequeño; pero ciertamente letal efec-
to negativo. La dominancia de tal efecto, es asumido
como mas inuyente al que preanuncian ciertas enfer-
medades cardiovasculares y algunos canceres.
15
Más recientemente, se han realizado estudios de
asociación con todo el genoma –(GWAS) Estudio de